| Campaña "Pobreza Cero" y Unión Europea |
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Hoy ha llegado a mi colegio una “maleta europea”. Nada más verla por fuera, todos los presentes hemos dicho: “¡Vaya derroche! ¡Qué forma de tirar el dinero!” (por otra parte, como en casi todas las campañas institucionales, del Ayuntamiento, del Gobierno, o de la Junta de Andalucía, mucha inversión en propaganda y poca en acciones). Al ver con más detenimiento de qué trataba ha sido todavía peor, porque el tema era la política exterior de la Unión Europea y la ayuda al desarrollo. Su contenido era un puñado de folletos, todos en papel “couché” bien brillante, una pegatina con la bandera europea, un cd-rom de la Agencia de Coperación Española, un mapa de Europa, una constitución europea… Pero en el colmo de la hipocresía también añadían un folleto sobre la campaña “Pobreza Cero” y unas cuantas cintas blancas, símbolo de esa campaña. Es increíble la desfachatez y la impostura de estas instituciones; y seguro que muchos caen en sus trampas. Escribo esto para ver si puedo aclarar unas cuantas cosas sobre esa campaña y la política exterior europea. Algo que se solicita en el manifiesto de la campaña Pobreza Cero es más y mejor ayuda al desarrollo; ¿Ha llegado Europa o España al renombrado 0,7 % del P.I.B.? La respuesta es rotundamente no, pero ni lo tiene previsto; además se utiliza esta ayuda para implantar nuestras empresas en países en vías de desarrollo y explotar mejor sus recursos, algo totalmente inmoral. También se solicita cancelar la deuda impagable y cambiarla por desarrollo, invirtiendo los recursos liberados por la cancelación de la deuda de los países empobrecidos para alcanzar los Objetivos del Milenio. Ningún político europeo tiene incluido esto en sus programas políticos, ni se está haciendo nada concreto a nivel institucional por conseguirlo, aunque a veces los nombren en sus discursos, por que puede ganar algún voto y siempre queda bien. Otra cuestión es que no siga aumentando la pobreza, por lo que hay que cambiar las normas del comercio internacional que privilegian a los países ricos y a sus negocios e impiden a los gobiernos de los países empobrecidos decidir cómo luchar contra la pobreza y proteger el medio ambiente; y eliminar las subvenciones que permiten exportar los productos de los países ricos por debajo del precio de coste de producción, dañando el sustento de las comunidades rurales en los países empobrecidos. ¿Alguna medida política europea o española tiende a esto? Todo lo contrario, hay que seguir los dogmas del capitalismo y dejar que “el mercado” decida, potenciar el consumo y el crecimiento económico sin límites ni cortapisas; esa es la política, desde la derecha y la izquierda, que se ha pretendido institucionalizar más con la famosa “constitución europea”. Pero otra solicitud de la campaña es proteger los servicios públicos de liberalizaciones y privatizaciones con el fin de asegurar los derechos a la alimentación, y de acceso al agua potable y a medicamentos esenciales. Todo lo contrario de lo que pretende la directiva Bolkenstein de la Comisión Europea, por poner un ejemplo concreto de legislación europea. La demagogia llega a límites insospechados, pero cuando es de forma institucional es completamente bochornosa. No hablen más de reducir la pobreza, de conseguir la “pobreza cero” y hagan una política que tenga más en cuenta a las personas y menos a la economía. Eso le estamos pidiendo los ciudadanos. No hagan más propaganda y empiecen a actuar.
Rafael Martínez
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