| La reducción de riesgos de desastres, desafío para el desarrollo |
|
|
|
El 75 % de la población mundial vive en zonas azotadas, al menos una vez entre 1980 y 2000, por terremotos, ciclones, inundaciones... El Programa de la ONU para el Desarrollo pretende afrontar este problema adecuadamente en el futuro.Fenómenos como los terremotos, las sequías, los huracanes... se han convertido en un serio freno –otro más- para lograr los Objetivos del Milenio marcados por la ONU para 2015. Por esa razón, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha elaborado un informe mundial bajo una premisa: “el proceso de desarrollo tiene una gran influencia, tanto positiva como negativa, en la configuración del riesgo de desastre”. La prueba evidente de esa premisa son las muy diferentes consecuencias que tienen los fenómenos naturales según a qué países afecte. A menudo vemos como un terremoto de la misma escala genera sólo daños materiales en Japón y, en cambio, se lleva por delante miles de vidas en Irán. El informe del PNUD propone un Índice de Riesgo de Desastre (IRD) que mide la vulnerabilidad de los países frente a tres amenazas naturales: terremotos, ciclones tropicales e inundaciones. Este índice tiene en cuenta infraestructuras, índice de desarrollo y cuestiones políticas para medir la vulnerabilidad. El estudio también hace un análisis exhaustivo de las consecuencias que han tenido los principales desastres naturales entre 1980 y 2002 para demostrar que los riesgos no son inevitables. También se mencionan algunos ejemplos positivos de reducción de los riesgos de desastre, que podrían inspirar las políticas de desarrollo. Descargar informe |
| < Anterior |
|---|






El 75 % de la población mundial vive en zonas azotadas, al menos una vez entre 1980 y 2000, por terremotos, ciclones, inundaciones... El Programa de la ONU para el Desarrollo pretende afrontar este problema adecuadamente en el futuro.



